Piensa en todo el juego a partir de los movimientos de apertura. Se considera que una partida de ajedrez tiene
tres etapas, todas las cuales están profundamente vinculadas. Los mejores
jugadores de ajedrez siempre están de
Apertura: aquí es donde estableces el tono del juego. Tus primeros
El juego mental: esto existe simplemente para establecer tu final del
juego. Cambias piezas, tomas
el control del centro del tablero y estableces
El final del juego: solo quedan unas cuantas piezas y todas son
increíblemente valiosas. El final del
juego parece ser la etapa más dramática pero en realidad la mayor parte del
trabajo ya se ha hecho. El jugador que "ganó" el juego mental y
terminó con el mejor material debería concluir con un jaque mate.
Elige alfiles en lugar de caballos en el final del juego. Al principio, los alfiles y los caballos
están aproximadamente equiparados en fuerza. Sin embargo, en el final del
juego, los alfiles pueden moverse rápidamente a través de todo el tablero, el
cual para este punto está mucho más vacío, mientras que los caballos siguen
siendo lentos. Recuerda esto al cambiar piezas. El alfil puede no ser tan útil
a corto plazo pero será una ventaja al final.
Utiliza la fuerza en la cantidad de tus peones
en un tablero vacío. Los peones
pueden parecer inútiles pero son piezas cruciales a medida que el juego llega a
su fin. Pueden respaldar a piezas más fuertes, moverse hacia arriba del tablero
para crear presión y son un maravilloso escudo para tu rey. Sin embargo, este
beneficio se pierde si empiezas a duplicarlos a una etapa temprana (colocar dos
peones en la misma línea vertical). Mantén tus peones juntos y deja que se
respalden unos a otros horizontalmente. En donde queden muy pocas piezas en el
tablero, un empujón hacia arriba para atacar a una reina puede hacerte ganar el
juego.
Conoce cuándo presionar para que la partida
quede en tablas. Si tienes
poco material y sabes que no tienes una posibilidad de obtener un jaque mate
con lo que te queda, es momento de presionar para que la partida quede en
tablas.
En el ajedrez competitivo, tienes que darte cuenta de cuándo has perdido la
posibilidad de ganar (si solo te
quedan un rey, un peón y tal vez 1 o 2 piezas más, si tu oponente te tiene en
fuga, etc.) y, en su lugar, debes apuntar a que la partida quede en tablas. Hay
varias formas de reducir tus pérdidas y obtener una partida en tablas, incluso
cuando las cosas parecen imposibles:
El jaque perpetuo es cuando
fuerzas a tu oponente a una posición en la que no puede evitar entrar en jaque.
En realidad no lo tienes en jaque mate sino simplemente lo tienes en una
posición en la que no está en jaque pero no puede moverse de una forma que no
lo ponga en jaque. Esto se realiza con frecuencia junto con un último intento
de ataque al rey, dejando al oponente atrapado entre el ataque y la defensa.
Ahogado: cuando un rey no está en jaque pero no puede moverse sin entrar en
jaque. Debido a que un
jugador no puede entrar en jaque voluntariamente, la partida queda en tablas.
Repetición o movimientos inútiles: si han ocurrido 50 movimientos sin que una pieza sea capturada o un
jugador entre en jaque, puedes pedir que la partida quede en tablas. Si ambos
jugadores solo realizan exactamente el mismo movimiento 3 veces seguidas
(porque se ven obligados a moverse de un lado a otro), la partida también se
considera en tablas.
Falta de material: hay unos
cuantos escenarios en donde ganar es físicamente imposible:
Solo hay dos reyes en el tablero. Hay un rey y un alfil contra un rey. Hay
un rey y un caballo contra un rey. Hay un rey y dos caballos contra un rey.
Practica
problemas de ajedrez en tu tiempo libre. Puedes incrementar ampliamente tus habilidades en el ajedrez sin tener que
enfrentarte nunca a un oponente. Los problemas de ajedrez son tableros de
muestra que te piden que realices un jaque mate con solo 1 o 2 movimientos. Los
problemas de ajedrez desarrollan tu habilidad para ver todos los ángulos
potenciales de ataque y la mejor forma de organizar tus piezas.